Según el Índice de Percepción de Corrupción (2017); publicado por Transparencia Internacional; Italia ocupa el lugar 54 con 50/100, seguido de Argentina en la posición 86 con 39/100 y Brasil en el lugar 96 con 37/100. México está más abajo, con 29/100 en el lugar 135. Donde 100 es la excelencia y el cero es la deficiencia absoluta. En el caso italiano y argentino ha mejorado su percepción de corrupción; mientras que Brasil y México han decrecido considerablemente para ser de los sistemas más corrompidos de la región; donde Venezuela lidera con la posición 169 (18/100); a niveles de Corea del Norte e Irak. Somalia sigue siendo el país más corrupto del mundo (9/100); y Nueva Zelanda el más transparente (89/100).

El Tribunal Superior Electoral de Brasil le negó rotundamente la participación del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva para contender a las elecciones presidenciales este próximo octubre. Debido a que la legislación brasileña impide que funcionarios públicos acusado de delitos puedan acceder a otro cargo público —Ley de Ficha Limpia—; en este caso, la corrupción de la Operación Lava Jato, ligada al caso Odebrecht en varios países de América Latina. Sin embargo; lidera las encuestas de la próxima elección, por encima del ultraderechista Jair Bolsonaro, debido a que sacó a millones de brasileños de la pobreza, incluso extrema.

En Argentina; la expresidente Cristina Fernández de Kirchner está acusada nuevamente de corrupción por la Causa de los cuadernos; donde funcionarios del Ministerio de Planificación y la empresa paraestatal ENARSA —Distribuidora de hidrocarburos, gas natural y energía eléctrica— hicieron cobranzas a particulares y retener importes en donde Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández fueron partícipes. Incluso, el Senado argentino allanó la casa de la expresidente. Ahora, con la crisis económica impuesta por las políticas neoliberales del presidente Mauricio Macri, no descarta buscar de nuevo la presidencia el próximo año; fantasma de la crisis económica de 2001, donde Néstor sacó a la nación del default más grande de su historia.

En Italia; las elecciones generales del 4 de marzo pasado; Silvio Berlusconi buscó nuevamente reelegirse como Primer Ministro; sin embargo no fue postualdo por su partido Forza Italia al ir en coalición y donde fue puesto como líder a Matteo Salvini —líder de la ultraderecha italiana con Liga Nord—; sin embargo, el Movimiento Cinco Estrellas presidido por Luigi di Maio —de similar corte ultraderechista y euroescéptico— ganó el parlamento; pero no pudo formar gobierno. Tanto Salvini como Di Maio convencieron a Giuseppe Conte —de corte conservador— para ser el primer ministro y no convocar de nuevo a las urnas. La mala fama de Berlusconi influyó en la derrota de su coalición de centroderecha; la forma misógina de su personalidad, junto al fraude fiscal de su empresa Mediaset —dueña de Telecinco en España— lo relegaron al tercer lugar.

Argentina y Brasil tienen mucho en juego; el 7 de octubre será la primera vuelta de las elecciones generales en el país amazónico; el próximo año (27 de octubre, 2019) serán en la patagonia. Brasil con la posibilidad de turnar a la ultraderecha y Argentina al borde de una recesión económica. Los dos presidentes más emblemáticos de América Latina buscarían la reelección en medio de acusaciones formales de corrupción y poseen cierta popularidad entre los votantes. ¿Se debe reelegir a un corrupto?

Luiz Inácio Lula da Silva

Presidente de Brasil (2003-2011); siendo un ejemplo para muchos simpatizantes de la izquierda latinoamericana. Durante su gobierno redujo la inflación anual de 14.78% en 2003 a 6.33% para 2011, el final de su mandato, llegando hasta 4.90% en 2009. Aumentando el PIB hasta en 7.5% en 2010, mientras en la recesión económica de 2008-2009 solo se redujo la economía -0.1%. Reduciendo la tasa de desempleo hasta en 5.3% creando hasta 15 millones de empleos en su gestión. Redujo la pobreza extrema brasileña hasta en un 75%, según la FAO. Incluso, aumentando su Índice de Desarrollo Humano de 0.669 (2000) a 0.728 (2012); a través del programa asistencialista de su administración: Bolsa Familia, un programa de financiación a familias pobres. Fue tal el crecimiento de Brasil que llegó a ser la sexta economía más grande del mundo —ahora es la novena— y superando a México en PIB Nominal.

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Luiz Inácio Lula da Silva, horas antes de su detención

Al terminar su mandato, entrando Dilma Rousseff, el escándalo de corrupción de Lava Jato florece. Hasta más de 2.000 MDD fueron blanqueados; el cambista Alberto Youseff y el entonces director de Petrobras, Paulo Roberto Costa, fueron los principales artífices; según una investigación de la Policía Federal Brasileña en Curitiba. A través de licitaciones de la petrolera, hasta el 3% de la licitación se repartía entre funcionarios de alto nivel disfrazados de consultorías, incluida Dilma Rousseff cuando era Ministra de Energía en el gobierno de Lula da Silva; pasando este dinero entre hoteles, gasolineras, lavanderías —de ahí a empresas fantasma en China y Hong Kong—; y es donde parte el escándalo de Odebrecht que salpicó a varios países de América Latina; incluido México con Emilio Lozoya, exdirector de Pemex en el sexenio de Enrique Peña Nieto durante la investigación del Lava Jato.

Más de 40 políticos fueron sentenciados por aceptar sobornos; entre ellos el expresidente por montos de 1.1 MDD a través de un departamento que pensaba adquirir en Guarujá, SP. Así como la sentencia del magistrado Sergio Moro por obstrucción ante la justicia, asociación delictiva y tráfico de influencias. Sentenciado a nueve años y seis meses en prisión; el Partido de los Trabajadores (PT) lo impuso como candidato presidencial para el próximo 7 de octubre, a pesar de la ilegalidad sentenciada por el Tribunal Superior Electoral. Rousseff fue destituida como Presidente de Brasil, donde Michel Temer tomó posesión como interino con gran rechazo popular; decreció la economía brasileña y se impusieron políticas neoliberales.

A pesar de liderar las encuestas con el 35% de intención del voto; de no ser liberado, el candidato aprobado por Lula, Fernando Haddad, no llegaría a la segunda vuelta presidencial. Estaría disputándose entre el exmilitar de ultraderecha Jair Bolsonaro (PSL), Geraldo Alckmin, exgobernador de São Paulo (PSDB); Ciro Gomes, exministro de Integración Nacional en el gobierno de Lula (PDT); y la exministra de Medio Ambiente igual en el gobierno de Lula, Marina Silva, a través de su movimiento Red Sustentabilidad (REDE). Sin el expresidente en la contienda; Bolsonaro tendría 23% de intención de voto en primera vuelta, mientras que Silva tendría un ligero 13%, suficiente para la segunda ronda; Gomes y Alckmin quedando fuera con el 10% y 8% de intención respectivamente.

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Jair Bolsonaro y Marina Silva; debate presidencial de RedeTV!

De ser asignado Lula da Silva y llegase a segunda vuelta, ganaría con estimaciones entre 45% y 51% de votos. En caso de que sea Haddad el candidato, perdería la elección ante Bolsonaro (38% contra 35%), contra Alckmin (36% contra 25%) que son los más próximos a competir en la segunda vuela. Ante la probabilidad de que el PT no llegase a segunda vuelta; la disputa está en Bolsonaro, Silva, Alckmin y Gomes; siendo los primeros dos con más posibilidades a llegar en segunda ronda y ganando Marina Silva 37% contra 34% de Bolsonaro. Dos exintegrantes del gabinete del expresidente preso, un exmilitar controvertido y un exgobernador de centroderecha se disputan el poder ante un líder preso y con incertidumbre del futuro.

Cristina Fernández

Presidente de Argentina (2007-2015) es una de las líderes más controvertidas de la izquierda latinoamericana; la segunda mujer en el cargo después de María Estela Martínez de Perón —conocida popularmente como Isabel Perón— (1974-1976). Tras la popularidad de su esposo Néstor Kirchner (2003-2007) al haber acabado prácticamente la crisis del 2001 —con el Corralito, una terna de presidentes, el 60% de pobreza y 28% de pobreza extrema, más del 20% de desempleo, la contracción económica de -10.9%, y la masacre del 20 de diciembre con 36 personas muertas por abuso policiaco—, crecer la economía hasta en 9% del PIB, reducir todos los índices anteriores, finiquitar la deuda ante el Fondo Monetario Internacional y mejorar las relaciones con los países latinoamericanos, Cristina buscó continuar el legado del Kirchnerismo después de su muerte en 2010.

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Néstor Kirchner y Cristina Fernandez; su victoria como nueva Presidente de Argentina

Con la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva buscó evitar la fuga de cerebros en el desarrollo tecnológico; impulsar los medios audiovisuales con la Ley de Doblaje y la creación de canales públicos; incrementar la producción agrícola, avícola, porcina y láctea; así como la implementación del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) y la ampliación de transporte y el rescate de Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas; el Matrimonio Igualitario en 2010 —junto con imponer delitos contra el odio y la identidad de género— y el reconocimiento a la comunidad LGBTTTI+, la Asignación Universal por Hijo becas a niños y jóvenes de familias de escasos recursos— y la ley de fertilización asistida, entre otros programas sociales. Así como una mayor reducción de la pobreza, hasta ser de las más bajas de América Latina en ese entonces.

Sin embargo; esto también atrajo problemas de imposición. El Estado adquiere todos los derechos de los partidos de la AFA; la derrota en el referéndum sobre las Islas Malvinas con un apabullante 99.83% de pertenecer al Reino Unido; las cuestionadas relaciones con China y Rusia donde permitió la señal de Russia Today, el canal noticioso del gobierno ruso como canal abierto de TDT; la nacionalización de YPF, Aerolíneas Argentinas, y Correo Argentino; la muerte del fiscal Alberto Nisman, una inflación anual de hasta 10.7%; el conflicto con Grupo Clarín dueño de Canal 13, Diario Clarín, Radio Mitre, Fibertel y Cablevisión; y el notorio apoyo a Hugo Chávez —incluso en su muerte en 2013—, Evo Morales, Daniel Ortega acusado actualmente de represor—, y Rafael Correa —con órdenes en su contra y con pedido de asilo en Bélgica.

Para las elecciones generales de 2015; la ley argentina permite la reelección de dos mandatos consecutivos y después de un periodo de alternancia. Los contendientes: Mauricio Macri actual presidente, exjefe de gobierno de la CABApor la coalición Cambiemos; Sergio Massa exjefe de gabinete de Cristina Fernándezpor el Frente Renovador; y el hombre de confianza de los Kirchner: Daniel Scioli exvicepresidente y exgobernador de la provincia de Buenos Airespor el Partido Justicialista. Massa no pasa a segunda vuelta; y Scioli es derrotado por Macri. Pero generando un conflicto de transición en que Cristina no entregó el bastón presidencial; sino por un tercero, Federico Pinedo.

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Toma de posesión de Mauricio Macri

Para el gabinete de Macri incluyó a empresarios, ejecutivos y gerentes; dando pauta al regreso del neoliberalismo que empezó el expresidente Carlos Menem (1989-1999); liberalización monetaria del peso argentino (ARS); fuertes aumentos a la electricidad y al gas superando el 300% el incremento; disminución de subsidios a empresas, aumentos considerables al transporte público —conocido como tarifazo—; aumentando la edad de retiro y modificando la fórmula para la cotización de ellas; y un endeudamiento con el FMI. Ahí empezó el pánico de la economía argentina reciente. Siguieron en consecuencia despidos masivos en cargos gubernamentales; un aumento de la precarización laboral, subidas de tasas de interés e impuestos, así como un impuesto a las ganancias de los trabajadores; originando grandes conflictos con sindicatos, principalmente con Hugo Moyado, líder de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT).

La desaparición de Santiago Maldonado; la muerte de Rafael Nahuel; la fallida aprobación del aborto a nivel nacional, los nexos en los Panama Papers; la huelga de docentes por bajos salarios y la intervención de las autoridades federales de comunicación han mermado su popularidad. La devaluación de 120% del peso argentino hasta $40.00 ARS por dólar; la tasa de interés de 60%, la más alta del mundo; inflación del 30%, de las más altas del mundo, una posible eliminación de ministerios, y con un aumento de la pobreza que empieza a notarse; se duda ahora de la reelección de Mauricio Macri.

Celebración de una manifestación frente al Congreso argentino para exigir la despenalización del aborto
Marchas Pro-abrto en el congreso argentino; el Pañuelazo

Sin embargo, el rechazo hacia Cristina Fernández es también notorio por la Causa Cuadernos; donde Óscar Centeno, el chofer del exministro de planificación federal Roberto Baratta, anotaba de forma detallada los recorridos del exministro para recibir sobornos, bolsas con millones de dólares que detallan en esos “diarios de la corrupción” donde están ligados Néstor Kirchner y Cristina. Claudio Bonadio, el juez federal, ya ha ordenado diversas detenciones a exfuncionarios kirchneristas. Estos publicados por el diario La Nación. El Senado argentino ya ordenó allanar su casa y está citada a juicio; donde su reelección peligra en caso de estar sentenciada a prisión.

¿Haber salvado al país evita el perdón de sus actos de corrupción?

Es un decisión ética y política. Frases recurrentes entre los mexicanos con las elecciones pasadas donde ganó Andrés Manuel López Obrador como “¿Qué más mal nos puede ir?”; “Ya le toca a él que nos robe”; “Hará grandes cosas, aunque al final va a robar” estaban de boca en boca por miedo a que les volviera a robar el PRI otro sexenio más. En el mundo ideal sería castigar a los corruptos y premiar a los políticos que cumplen su deber; pero si un político cumplió con su deber y fue corrupto ¿se le debe premiar?. Si un presidente sacó a millones de la pobreza, hizo crecer al país con porcentajes mayores al 4% del PIB anual, pero recibió sobornos y está acusado de lavado de dinero ¿Se le debe reelegir por hacer caso a la retrotopía de Zygmunt Bauman de regresar a las viejas glorias?

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Marchas contra Park Geun-hye; febrero-marzo del 2017

¿Por ello se eligió a López Obrador, a Donald Trump, o al partido de Shinzō Abe? ¿A pesar que muchos detractores consideran a Morena como el priismo de Luis Echeverría? ¿A pesar que el Partido Republicano, el GOP, tiene más acusaciones de corrupción, más por el caso Rusiagate? ¿A pesar que el Partido Liberal Japonés fue acusada del desvío de fondos por el caso Recruit? Es más complejo de lo que parece. Corea del Sur, la corrupción de los chaebols, el conglomerado coreano, con los regímenes autoritarios de Park Chung-hee —el padre de la depuesta presidente Park Geun-hye por corrupción— y Chun Doo-hwan dieron origen a su milagro económico.

¿Debemos sacrificar la corrupción por el progreso y la estabilidad? Es la duda que impera en muchos países; incluso en México. En Brasil y Argentina está a punto de suceder lo mismo; en Turquía con Erdoğan, en Rusia con Putin, y en Kazajistán con Nursultán Nazarbáyev ya sucede. Es algo que luchará la sociedad hacia sus líderes; de forma intemporal. Sin importar la nación que sea. Todos buscamos mejorar la calidad de vida, tanto nuestra como la de nuestros compatriotas, pero el precio que se paga por ello puede ser beneficioso o costoso a largo plazo. ¿Será algo inherte de la humanidad? eso será estudio de antropólogos en años posteriores.

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