Existe un balompié de base y popular, existe un lugar en el cual han resurgido algunos de los equipos más tradicionales del fútbol mexicano, un sitio en el cual todo puede pasar, estoy hablando de las categorías inferiores: la Liga Premier (Segunda División) y la Tercera División, unas ramas de competición de las que solamente se habla cuando suceden fenómenos extraordinarios, pero que, se juega cada semana.

Este par de categorías del fútbol merecen un análisis, claro está, son competiciones que tienen toda una serie de problemas, pero a su vez se han convertido en un lugar donde renacer o crear proyectos que aspiran a ir más allá, pero, como suele ser habitual, muchos de estos equipos terminan fracasando o sufriendo por irresponsabilidades de parte de la administración.

El Estadio Tepa Gómez de Tepatitlán no está certificado para el Ascenso

El Estadio Tepa Gómez de Tepatitlán no está certificado para el Ascenso MX.

Entre la Liga Premier y la Serie A

Puede parecer muy irónico, pero la Segunda División Mexicana lleva oficialmente el nombre Liga Premier, claro está las reminiscencias al torneo inglés únicamente están en el nombre, para más inri, el propio sistema divide a la categoría en dos torneos diferentes: la Serie A y la Serie B.

La Serie A es la categoría superior, cuenta con 36 equipos de los cuales únicamente 18 tienen derecho a promocionar a la Liga de Ascenso, el resto son filiales de los conjuntos de la Liga MX, por lo cual, las oportunidades de conseguir un cambio deportivo quedan limitadas a la mitad de los cuadros participantes.

En la actualidad la llamada Serie A acoge a algunos equipos históricos del fútbol mexicano que se han visto obligados a reiniciar el camino desde abajo por diversos motivos, nombres como: La Piedad, Irapuato, Durango, Tepic, Tecos y Loros de Colima forman parte de esta categoría.

Pero además, existen otros clubes que han surgido como proyectos que buscan la trascendencia desde abajo: Gavilanes de Matamoros, Atlético Reynosa, Pacific FC, Real Zamora, el Club Tepatitlán, los Pioneros de Cancún, Inter Playa del Carmen, Dorados de la UACH o el Sporting Canamy, conjuntos que han logrado consolidar algo, o, por otro lado, han sido vistos como aspirantes, de hecho, el Tepatitlán se convirtió en campeón del Torneo Apertura 2017.

El Estadio Víctor Manuel Reyna pasó de albergar partidos de Liga MX a Segunda División en apenas tres meses de diferencia.

Como suele ser habitual en el fútbol mexicano, la Segunda División se ha convertido en el hogar de proyectos que buscan retomar éxitos pasados, estadios que han visto fútbol de Primera o de Ascenso, y que, ahora tratan de de volver a la élite con equipos diferentes a los que hicieron historia. Quizá el caso más visible de esto es el Tuxtla FC, conjunto surgido tras la desaparición de Jaguares de Chiapas, en este caso aprovechando las limitaciones de la Liga, pues se trata de un conjunto montado sobre la base del Verde Valle FC, cuadro que debió trasladarse de sede al no contar con una infraestructura acorde con la liga. Algo parecido sucede con Halcones de Morelos, cuadro surgido de otro anterior llamado Athletic Club Morelos.

Y así volvemos a uno de los problemas más habituales de los torneos mexicanos: los requisitos para establecerse en la élite, en este caso se exige un estadio con capacidad mínima para 15 000 espectadores, motivo que hace que algunos de los equipos participantes en la Serie A no puedan ascender a la categoría superior, en este caso cuatro equipos no cuentan con un estadio certificado, mientras que otros dos aspirarían al ascenso condicionado.

Las limitaciones de la competencia provocan que cada año exista un baile de franquicias, equipos que hoy juegan en una ciudad puede que no lo hagan la próxima temporada, además algunas administraciones no son muy eficientes en sus recursos, por lo que los problemas de adeudos son otro de los panes de cada día, el caso más reciente: Deportivo Tepic. Jugadores de Dorados UACH esperan la llegada de los futbolistas del Deportivo Tepic. FOTO: Milenio

Como se puede ver, la llamada Serie A es un lugar disparejo, equipos consolidados que buscan retomar la gloria conviven con otros hechos al aventón y con las filiales, se trata de una competición que ha sufrido demasiadas modificaciones a lo largo de su historia y que ha visto desaparecer algunos de sus equipos más emblemáticos como consecuencia de los problemas descritos: Deportivo de Los Altos, Tulancingo, Atlético Chiapas, Coatzacoalcos, Ballenas Galeana, Vaqueros de Ixtlán o Unión de Curtidores.

Por el contrario, algunos de los proyectos surgidos de estas ligas han logrado tener algo de crecimiento en categorías superiores, ya sea por un Ascenso deportivo o la siempre presente compra de plazas y franquicias, los casos más recientes son los de Potros UAEM, Tampico-Madero, Cimarrones de Sonora o los propios Murciélagos, quienes cuentan con su propia filial en la categoría: el Pacific FC, quizás en la próxima temporada podría darse el caso de ver un enfrentamiento entre ambos clubes.

Pero si la Serie A es una fiesta en todos los sentidos, su categoría inferior inmediata es todavía un reflejo mayor de los problemas de la categoría.

Estamos en la B

La llamada Serie B es la cuarta categoría profesional, está construida sobre la antigua Liga de Nuevos Talentos, cuyo objetivo inicial era el de foguear futbolistas en su camino profesional, sin embargo, con los cambios en la competición esta categoría pasó a convertirse en una mezcla de equipos profesionales que no cuentan con infraestructura para otras categorías, filiales de equipos del Ascenso o cuadros que están en camino al crecimiento. Coyotes de Tlaxcala y Albinegros de Orizaba, dos de los damnificados por el reglamento. FOTO: En Ascenso

Albinegros de Orizaba, Coyotes de Tlaxcala, Yalmakan, Zitácuaro, Chapulineros de Oaxaca o Tecamachalco son algunos de los nombres que pululan por esta franquicia, de hecho, en el caso de Coyotes de Tlaxcala se hace más patente la realidad del torneo, pues deportivamente debería de estar jugando en la Liga de Ascenso, cuando, en realidad están aquí por la falta de infraestructura.

Por otro lado, algunos conjuntos están aquí por los designios del destino o de la Federación, en este caso son más evidentes sus carencias deportivas: Cuautla, Calor de San Pedro, Deportivo Chimalhuacán, Ocelotes UNACH, Tuzos de la UAZ, Atlético Saltillo, Mineros de Fresnillo, Ciervos de Chalco, Internacional de San Miguel de Allende, Sahuayo FC o Deportivo Gladiadores.

La falta de seriedad en los proyectos suele ser más habitual en esta categoría que en su superior inmediata, en la última temporada el conjunto de Cuatetes de Acapulco fue sometido a un proceso de desafiliación por problemas administrativos, sumándose a la larga lista de proyectos fallidos en esa ciudad. Por otro lado, se registró un cambio de franquicia a media temporada: Isleños del Carmen se convirtió en Cocodrilos de Tabasco por la falta de acuerdos entre la administración y el gobierno local, para mayor detalle, el conjunto tuvo un nombre oficial y el nuevo, esto por el propio reglamento del torneo.

Curiosamente, las filiales de los equipos del ascenso suelen ser los equipos con mejor suerte, por poner un ejemplo, Leones Negros “B” llegó a la final del Clausura 2018 gracias al respaldo de la institución, mismo caso de Orizaba, que cuenta con el apoyo de los Tiburones Rojos del Veracruz. Proyecto de remodelación del Estadio Tlahuicole de Tlaxcala. FOTO: e-consulta YouTube

La Serie B se trata de una liga de tránsito, los propios organismos rectores así la consideran: Tlaxcala abandonará la categoría si logra tener listo su estadio en el verano; Yalmakan puede hacer lo propio si logra trasladarse a otro estadio; Orizaba está ahí por su situación de estadio, es decir, la reestructuración sirvió para crear una especie de club de los mejores y los peores. Situación que curiosamente podría verse beneficiada ante un eventual ascenso de la Tercera División, pues el campeón de la categoría podría jugar la Serie B si no cuenta con la infraestructura adecuada.

Esta categoría suele ser una de las más olvidadas por la gran mayoría de medios de comunicación y aficionados, es entendible, no se trata de un lugar que brinde mucho espectáculo ni mueve la cantidad de dinero de las categorías superiores, sin embargo, se debe recordar que en este lugar es donde sobreviven algunos cuadros históricos, otros tantos tratan de apuntalar proyectos y otros se aprovechan de la necesidad de fútbol de la gente, esto es el fútbol de la Segunda División.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s